tradición de Calipuy de castigar con latigazos a penitentes

Tema en 'Actualidad Nacional' comenzado por Dante, 31 de Marzo de 2018.

  1. Dante

    Dante Usuario maestro

    [​IMG]

    Semana Santa la tradición de Calipuy de castigar con latigazos a penitentes grafía 9 Perú La Libertad | Foro Perú


    La población les llama los penitentes de Calipuy. Algunos son adolescentes y otros adultos; si bien asimismo hay niños. Salen de la iglesia y recorren una manzana del pueblo. En el camino, en medio de un frío extremo hasta para los propios lugareños, castigan con sus látigos a 3 penitentes dos cargan una cruz pequeña llamada cargapalo y otro, la cruz alta.

    Excepto el de la cruz alta, que pasea descalzo, todos los penitentes calzan zapatillas de diferente modelo. Es una forma de evitar que sean reconocidos por los castigados. Caminan, además, en conjuntos o solos. Ciertos han bebido licor y mascan hoja de coca con cal de mariscos para "motivarse".

    Los tres penitentes castigados son escogidos un año atrás. Es una forma voluntaria de abonar sus pecados y muestra de fe en Semana Santa. Nada les protege de los latigazos. Andan ocho cuadras y toda vez que les tocan la cruz, deben parar para recibir los chicotazos. Cuando retornan a la iglesia, cansados y castigados, el pueblo los recibe en la puerta, como una forma de haber sido testigo de sus penitencias.

    Luego suben los quince escalones que tiene la iglesia para entrar a ella. Algunos pobladores, sobre todo mujeres y niños, piden que no les den más chicotazos, mas deben cumplir su penitencia hasta llegar a la puerta del templo.

    Los penitentes de Calipuy es una tradición de doscientos años. La población recuerda al 'Currubano', un personaje de la vida real que se autoflagelaba como una forma de abonar sus "horribles" pecados. El sacerdote del pueblo era el que le ponía la penitencia. O iba a la prisión o él mismo se fustigaba con un chicote y una tabla llamada "disciplina". Los dos objetos llevaban clavos y si la decisión era no ir a la cárcel, debía cumplir su penitencia a lo largo de siete años o bien igual número de Semana Santas.

    El último 'Currubano' de Calipuy fue un poblador llamado Aniceto Vásquez. Murió a los setenta y cinco años, hace aproximadamente un lustro. Andaba descalzo y sangraba profusamente, cuentan en el pueblo.

    Ya es Sábado Santo en Calipuy y algunos penitentes también se enfrentan a latigazos entre sí, puesto que es parte de la tradición.

    Síguenos en Twitter como @PeruECpe