"el Fondo Monetario Internacional exageró por una buena causa", de Ferdinando Giugliano

Tema en 'Economía y Finanzas' comenzado por Dante, 24 de Abril de 2018.

Tags: Add Tags
  1. Dante

    Dante Usuario maestro

    [​IMG]

    "El FMI exageró por una buena causa", por Fernando Giugliano | Foro Economía Opinión | Foro Perú


    La relación entre los niveles de deuda y la sostenibilidad de la deuda semeja ser directa. Cuanto mayor sea una acumulación de deuda, más dinero se precisará para pagarla en el futuro. Lógicamente, una compañía o bien un gobierno pueden depender del desarrollo futuro para cumplir con sus promesas. Pero hay un punto donde los inversores ya no creen en esta promesa y dejan de refinanciar la deuda… causando una crisis.

    Sin embargo, este análisis asimismo es simplista. Existen varios factores que incluyen en si un determinado nivel de deuda es sostenible. En el caso de los gobiernos, el más obvio es la trayectoria futura de cuatro variables crecimiento, inflación, tasas de interés y la diferencia entre los ingresos y el gasto. Con las tasas de los bancos centrales en niveles bajos históricos, por servirnos de un ejemplo, el nivel global de deuda enfatizado por el Fondo Monetario Internacional ha sido más sostenible de lo que sugeriría la gran cifra.

    Por supuesto, las tasas de interés están empezando a acrecentar, en tanto la economía mundial finalmente se está expandiendo y la inflación ha regresado de forma lenta. Pero el incremento de las tasas por sí mismo no debería generar pánico sobre la deuda. Tomemos como ejemplo Estados Unidos, donde la relación entre la deuda pública y el producto interno salvaje aumentará bruscamente a resultas de la emblemática reforma impositiva del presidente Donald Trump. EE.UU. goza lo que Valery Giscard d’Estaing, el ex- ministro de finanzas francés y después presidente, llamó el "descomunal privilegio" de tener la moneda de reserva del mundo

    Dado que los inversores desean mantener activos llamados en dólares americanos, incluidos bonos del Tesoro de EE.UU., Washington puede amontonar deudas de una forma que otros gobiernos sencillamente no pueden.

    También es importante consultar quién tiene la deuda. Desde la Gran Recesión, los bancos centrales han amontonado grandes tenencias de bonos del gobierno y, en algunos casos, corporativos. Algunas de las autoridades monetarias, incluido, por poner un ejemplo, el Banco Central Europeo, han dejado en claro que continuarán renovando estas tenencias en el futuro, lo que va a ayudar a sostener controladas las tasas de interés.

    Además, no son solo las tenencias del banco central lo que importan. La deuda soberana de Japón se situó en un 236 por ciento del producto interno bruto el año pasado, pero la mayoría está en poder de instituciones nacionales, que normalmente son inversores menos volátiles que los antojadizos extranjeros.

    Finalmente, verdaderamente carece de sentido charlar sobre la deuda sin el contexto de de qué manera se gasta el dinero. El Fondo Monetario Internacional destaca de qué manera la mayor parte de la acumulación de deuda desde la crisis ha ocurrido en los mercados emergentes y China en particular.

    Las empresas y los gobiernos en países en desarrollo tienen razones particularmente buenas para pedir prestado, en tanto que precisan invertir en el capital o bien la infraestructura precisa para ponerse a la altura del planeta rico.

    Esto no significa, no obstante, que debemos descartar el llamado del Fondo a reducir el endeudamiento. Para empezar, hay una cuestión de equidad intergeneracional.

    Cualquier préstamo implica un costo de ocasión, puesto que los pagos de intereses no pueden, por definición, ser gastados en otra cosa. Esta es la razón por la cual pedir prestado para invertir es tan importante un dólar gastado en construir una red de telecomunicaciones más rápida va a ayudar a aumentar la productividad, lo que justificará el costo de pagos de intereses futuros.

    Desafortunadamente, en el caso de muchos países de bajos ingresos, el FMI ha encontrado que los déficits adicionales no se han usado para impulsar el crecimiento en un largo plazo.

    Además, el tiempo verdaderamente importa tratándose de amontonar deudas. EE.UU. está aumentando su déficit presupuestario justo cuando la economía se ha acercado al pleno empleo.

    Este es un inconveniente, en tanto que la política fiscal procíclica puede conducir fácilmente a un sobrecalentamiento. La Reserva Federal puede tener que ajustar la política monetaria más veloz de lo que lo haría en otras circunstancias. Como resultado, la economía de EE.UU. primero presionaría fuertemente el acelerador y luego incluso más fuerte los frenos, que no es la mejor manera de conducir.

    Por último, numerosos países sencillamente no pueden descartar el peligro de una crisis fiscal rotunda. Esto es particularmente cierto para una serie de países de reducidos ingresos del África subsahariana, donde la caída de los ingresos provenientes de los productos básicos y la depreciación de las monedas están demostrando ser una combinación letal.

    Pero esta amenaza es del mismo modo esencial para algunos países de la zona del euro, como Portugal y también Italia, que han aprendido de la peor manera durante la crisis de la zona euro lo que significa tener una deuda soberana exageradamente alta.

    Hubo, entonces, algún procedimiento para la insensatez del Fondo Monetario Internacional. Las cantidades de deuda global que suenan aterradoras fueron algo como un truco publicitario; captaron nuestra atención, incluso cuando fueron intelectualmente ilusorias. Mas si eso ayuda a crear conciencia sobre los peligros vinculados a un endeudamiento excesivo, tal vez merezca la pena la exageración.