"cuidado con los signos", de Gonzalo Prialé

Tema en 'Economía y Finanzas' comenzado por Dante, 5 de Mayo de 2018.

  1. Dante

    Dante Usuario maestro

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    La Red Vial Nacional (RVN) es de veintiseis.683 km con seis mil ochocientos sesenta y seis km (veintiseis por ciento ) concesionados en 16 asociaciones público-privadas (APP), trece de ellas operativas con cincuenta y tres peajes, uno cada 130 km en promedio, todo pavimentado. La una parte de la RVN no concesionada la administra Provías, en el MTC, con doce y ochocientos dieciseis km pavimentados, veintitres peajes en ciertas vías y un peaje cada 557 km en promedio. Además existen 7.001 km no pavimentados, donde no hay peajes.

    Como se aprecia, las carreteras estatales no concesionadas no reciben mantenimiento necesariamente, llegándose a perder lo invertido, como en la antigua Panamericana Sur. En cambio, las carreteras concesionadas dependen del cobro de peajes para atender su operación y mantenimiento por 30 años, y recuperar inversiones.

    En las APP concesionadas, el peaje es la regla. En las carreteras hechas por obra pública que administra Provías, se puede decir que el peaje es la salvedad. La tarifa de peajes de Provías es S/7,50 por vehículo ligero y S/6,50 por eje en vehículos pesados. Las tarifas en los peajes de concesiones son afines.

    Los peajes los pagan quienes usan las vías en las APP concesionadas, mientras que existe la percepción errónea de que las carreteras hechas por obra pública son sin costo para los ciudadanos. En realidad se pagan con impuestos. No solo no son sin coste, sino que generan pérdidas por su deterioro.

    Por eso, la debilidad que muestra el Gobierno al anunciar que revisará los contratos de peajes de la mano de una asociación de transportistas de carga es una pésima señal y genera enorme inseguridad. Los contratos de APP son festejados entre el Estado y un privado, y sus temas se tratan entre las partes, no con terceros.

    El pliego de reclamos de los camioneros es mercantilista no aceptan los GPS en sus automóviles, y solicitan que no les cobren multas acumuladas. Además de esto, procuran mantener su exoneración del pago de ISC, y que se sancione a transportistas “ilegales” (que no son de su conjunto). Absolutamente nadie los apoyaría con una plataforma de este modo.

    Entonces, de acuerdo con el MTC, incorporan los peajes como señuelo para darle “sentido popular” a su pliego y brindarle al MTC excusas para ceder en lo demás. La verdad es que los peajes representan menos del 3 por cien del costo de transporte pesado, y son trasladados a los fletes. Si no se instalan o bien dismuyen los peajes, el concedente debería compensar a los concesionarios con dinero de impuestos y todos terminaríamos subsidiando a un grupo de transportistas. El país encara un elevado déficit fiscal y el Gobierno no puede caminar repartiendo la plata de impuestos por buscar aprobación en las encuestas.

    Lo grave es que se daría una partida de defunción al sistema de concesiones.