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Rusia en América Latina: ¡Se trata de crear conflicto!

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  • Rusia en América Latina: ¡Se trata de crear conflicto!

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    Al mismo tiempo, a partir por lo menos de mediados del siglo XX, apareció otro actor en materia de “influencia externa” en los países del continente: después de la revolución cubana, la URSS comenzó a participar activamente en los procesos, y el resultado de ello fue la aparición de movimientos comunistas bastante masivos, que en la mayoría de los casos trataban de conseguir objetivos similares, pero muy a menudo recurriendo a la armas.

    Podemos discutir durante mucho tiempo sobre la legalidad y la justicia de tales acciones llevadas a cabo por ambos estados, pero vale la pena reconocerlo: indiscutiblemente Estados Unidos ganó - y al final -, como consecuencia de eso, la situación en el continente realmente mejoró; se produjo una disminución de la pobreza, y en la mayoría de los países, de sistemas de gestión a través de juntas militares se pasó a gobiernos regidos por principios democráticos, y en algunos casos de éxito, superando incluso, a muchos estados europeos tradicionalmente prósperos en términos de nivel de vida. Además, el continente en su conjunto ganó en “tranquilidad”, y los partidos “comunistas” aunque no desaparecieron por completo, comenzaron a perder su poder de influencia, lo que influyó positivamente en cuestiones de seguridad en las regiones donde tradicionalmente operaban.

    Parecía que, a este respecto, la situación iba a continuar mejorando, ya que en efecto en nuestros días la Casa Blanca ha dejado a su suerte incluso “su último bastión de influencia”, un verdadero apoyo a Guaidó en su confrontación con Maduro, asumiendo una posición informal, y dejando que solucionen el conflicto como deseen. Sin embargo, a partir de ese momento y sin que transcurriera demasiado tiempo, surgió otro problema: “despertó” la heredera de la URSS: Rusia, cuya actividad ya se hizo presente de forma notable en los acontecimientos de Chile y Bolivia. Además, lo más desagradable es que Rusia esencialmente hace esto “por deporte”, sin necesidad alguna, en el marco de lo que Moscú considera su confrontación global con los Estados Unidos y sin aportar beneficio alguno a Rusia misma, y a los países de la región.

    Recordemos que, aprovechándose de la crisis política que condujo al cambio de poder en 2014 en un país vecino, Ucrania, Rusia violando todos los acuerdos celebrados previamente con este estado, anexionó parte de su territorio, la península de Crimea. Además, en otra de sus regiones, en el Donbas, Moscú creó un movimiento separatista, a través del cual y con su apoyo directo, pudo organizar una confrontación armada abierta utilizando armamento pesado y llevando a cabo una agresión. Como resultado, Rusia recibió un paquete de sanciones económicas y decidió “agravar la situación en el mundo” con el fin de ejercer presión sobre los países occidentales en búsqueda de la eliminación de las mismas.

    Los que siguen con atención los sucesos están en conocimiento que, durante los cinco años que han transcurrido desde el comienzo de estos eventos, Moscú ha logrado mucho: luchar en Siria, organizar los flujos de refugiados hacia Europa, sus servicios especiales participaron en intentos, con diversos grados de éxito, de asesinar. Pero la dirección principal de acción elegida, fue la denominada “guerra híbrida de información”, cuyo objetivo principal es influir en los acontecimientos en los países del mundo.

    Las investigaciones realizadas mostraron que Rusia, con diversos grados de consecuencias, trató de influir en las elecciones en los Estados Unidos, Francia, Alemania y varios otros países, y en los referéndums de los Países Bajos y Gran Bretaña. Al mismo tiempo, el principal campo de actividad de los servicios especiales rusos fueron los intentos de “desestabilizar la situación” en Cataluña y Escocia, teniendo tales acciones como objetivo principal la desestabilización de la situación en España y el Reino Unido, para lograr que los gobiernos de estos países revisen su política de sanciones con respecto a Moscú. Además, a juzgar por la investigación del New York Times, todo esto está organizado a nivel estatal, y la unidad militar 29155 de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor de Rusia (inteligencia militar del ejército) está consagrada a ello.

    Un informe publicado por la inteligencia española sobre los resultados de las acciones de Rusia en España, afirma explícitamente: “Parece que la presencia de activistas patrocinados por instituciones rusas en la cobertura mediática del conflicto que se desarrolló en Cataluña en 2017 como resultado de evadir la legitimidad constitucional actual de las instituciones autónomas catalanas individuales, está probada". Además, existe evidencia de que: “Los agentes rusos promovieron activamente un referéndum sobre la independencia de Cataluña a través de las redes sociales, tratando de desestabilizar a España”. En particular, organizaciones estatales y privadas rusas, así como organizaciones venezolanas, utilizaron Twitter, Facebook y otros recursos de Internet, promocionando el movimiento separatista e intentando persuadir a la opinión pública a favor de la separación de Cataluña en la víspera del referéndum del 1º de octubre. Además, según la ex ministra de Defensa española, María Dolores de Cospedal: “en gran medida, esto vino del territorio ruso”.

    Entre otras cosas, la investigación española reveló la “célula” de los servicios especiales rusos en Venezuela, que, después de los acontecimientos en Cataluña, se utilizó activamente para desestabilizar la situación en América Latina y, hasta ahora con mayor éxito, en Chile y Bolivia. De hecho, los propios rusos hicieron la mayor parte del trabajo para “desestabilizar” España, pero la rama venezolana utilizó este suceso como un campo de entrenamiento, ya que su objetivo principal era y son los países latinoamericanos, porque sus “agentes”comprenden perfectamente la situación en el continente y dominan a la perfección el idioma español.

    Para esta actividad, se tomó a modo de ejemplo, la metodología revelada como resultado de la investigación de Bloomberg luego de la investigación de la participación rusa que provocó la expansión de las protestas de los “chalecos amarillos” en Francia. Su esencia radica en el hecho de que, si es necesario, los bots de Internet controlados por los servicios especiales rusos se muestran súper activos en las redes sociales que apoyan las protestas. En Francia, publicaron en Twitter el hashtag #giletsjaunes, además de lanzar fake sobre las simpatías policiales hacia los manifestantes y una posible rebelión dentro de las propias fuerzas del orden, que apoyaban artificialmente la actividad de los “chalecos amarillos”.

    En Chile, el sistema de trabajo de los bots pro-rusos de Venezuela “funcionó” básicamente de acuerdo con el mismo guion: tratar de “aumentar el grado de tensión” y la coordinación de las protestas. El gobierno de Santiago ha sobrevivido, pero en Bolivia, donde también se observó actividad sospechosa en las redes sociales, en menor medida, no. Además, en relación con esto, también vale la pena recordar la reciente desestabilización de la situación en Ecuador y Nicaragua. Por lo tanto, los hechos indican que existe una probabilidad muy alta de que todos estos eventos sean eslabones de la misma cadena y, si se lleva a cabo una investigación exhaustiva, como se hizo en España, los rastros podrían conducir a los servicios especiales rusos y su “rama venezolana”.

    Además, en esta situación, lo más peligroso consiste en la aparente falta de sentido de tales acciones por parte de Rusia, cuyo interés es desestabilizar la situación en América Latina para “desviar” la atención y los recursos de Estados Unidos y la Unión Europea de su propia agresión en Ucrania y Siria.

    En este contexto, el “premio principal” para los servicios especiales rusos consistiría en que se produjeran protestas masivas en los países más grandes del continente: Brasil y, especialmente, Argentina, cuya población habla el mismo idioma que los “bots venezolanos”. Y lo peor es que el escenario ideal para Rusia, en tal desarrollo de los acontecimientos y con tales objetivos, sería una guerra, de cualquier modo posible. Pero ¿Qué tipo de guerra?: internacional, civil, de guerrillas... la que fuera, y a juzgar por lo acontecido en Ucrania, Cataluña y Escocia, los expertos consideran que el poder de provocación de Rusia, es suficiente para ello.

    Y, lo más importante, debemos tener en cuenta a partir de ello que, Rusia también está “trabajando de cara al futuro” porque si la idea misma del separatismo se “enciende”, entonces “arderá” por muchos años esperando su nueva “hora”. En base a esto, es muy recomendable seguir de cerca lo que está sucediendo en estos momentos en Cataluña, donde Rusia está “incorporando” nuevas tecnologías de “influencia en los procesos”, porque es más fácil evitar el riesgo de un incendio en forma de conflicto que “extinguir” sus consecuencias.
    https://www.totalnews.com.ar/index.p...rear-conflicto
    Editado por última vez por emmasmith; https://www.foroperu.net/member/112-emmasmith en 03/12/19, 03:45:46.

  • #2
    Todo es posible pero cual seria la verdadera intencion de Rusia en crear conflictos en america Latina.. ¿Iniciar una guerra con los Estados Unidos?

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    • #3
      Si Estados Unidos fuera a la guerra con países como China o Rusia hoy en día podría perder, según advierte un nuevo informe enviado al Congreso confeccionado por los principales expertos en seguridad nacional.

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      • #4
        No es bueno la violencia, desde cualquier punto de vista

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