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Reseña de Cómic: El Reloj del Juicio Final

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    Reseña de Cómic
    El Reloj del Juicio Final


    Edición española: ECC Ediciones
    Edición americana: DC Comics
    Guion: Geoff Johns
    Dibujo: Gary Frank
    Colección de 12 números en formato grapa.



    Por fin, tras largos meses de espera, tenemos la conclusión de «El Reloj del Juicio Final».
    Los continuos retrasos en la publicación de la colección en Estados Unidos, derivados de los problemas del dibujante Gary Frank por entregar su trabajo a tiempo, provocaron que ECC no quisiese comenzar a publicar la colección hasta que en el país norteamericano estuviese muy avanzada. Después, el problema con el coronavirus, que detuvo todos los lanzamientos editoriales, ha hecho que hasta ahora no hayamos podido ver finalizado «El Reloj del Juicio Final» o, como se tituló en Estados Unidos, «Doomsday Clock», la obra que hoy reseñamos.
    A pesar de que estamos hablando sobre una colección reciente, para explicar su origen hemos de remontarnos hasta 2016. En concreto a los hechos que derivaron en un nuevo inicio del Universo DC. Un inicio que se denominó Renacimiento.

    EL CAMINO HASTA DOOMSDAY CLOCK

    Como ya comentamos en un artículo anterior, los New 52 fueron un fracaso editorial; sobre todo en sus principales colecciones de cabecera. Pese a los esfuerzos con el evento Convergencia y otras fórmulas aplicadas a las colecciones de entonces, el Universo DC iba a la deriva.
    Para ponerle freno a la situación, los directivos de Warner decidieron darle un giro al rumbo de la editorial. Si New 52 fue una idea orquestada y dirigida por Dan Didio y Jim Lee, para este cambio se optó por entregarle el timón a Geoff Johns. Un creador que, hasta ese momento, se encontraba en DC Enterntaiment supervisando y asesorando todas las salidas en videojuegos, series, películas y demás de las franquicias de DC.
    Para poder realizar todos estos cambios, se le dio a Johns un control creativo sobre el Universo DC y se empezó a configurar lo que ahora conocemos como Renacimiento (Rebirth en inglés). El autor aplicó los mismos conceptos que ya había utilizado para muchas de las colecciones que había realizado como guionista. Se trataba de un nuevo inicio, pero en el que respetaba la continuidad e historias previas de los personajes sin echar por tierra nada de lo contado anteriormente.
    Todo esto derivó en el especial Renacimiento. En este especial, que servía de punto de partida para todas las colecciones de DC, se nos contaba que los personajes y la cronología del Universo DC habían perdido años de su historia. Alguien o algo muy poderoso había robado estos años sin que los personajes lo supieran o recordaran.
    Al final de ese tomo se apuntaba a que ese alguien podía ser el Dr. Manhattan y, por tanto, se comenzaba a vislumbrar una unión entre el universo de Watchmen y el de los personajes de DC, apareciendo incluso en la última viñeta de este especial la famosa chapa del Comediante tirada en la cueva de Batman.
    A lo largo de los siguientes meses, con el discurrir de todas las series de DC, y sobre todo en las series relacionadas con Flash, sí que se apuntaba y confirmaba esa correlación entre ambos universos con el Dr. Manhattan como nexo.
    Con todo este desarrollo editorial se debía llegar a un evento donde se explicara y confirmara lo acontecido hasta entonces. Esto debía ocurrir, precisamente, en este «Reloj del Juicio Final», cuyo primer número vio la luz en noviembre de 2017.

    LA HISTORIA

    ¿Qué nos cuenta «El Reloj del Juicio Final»? El comienzo de la historia nos sitúa en el universo de Watchmen; pero siete años después de la masacre de Nueva York contada en la obra original.
    El Diario de Rorschach ha salido a la luz y se le ha dado por válido, por lo que el plan de Adrian Veidt se ha hecho público. Éste es ahora un fugitivo de la justicia acusado de la muerte de millones de personas. Por otra parte, la verdad sobre todo esto provoca que el resto de los países acusen a Estados Unidos de estar detrás de todo; por lo que vuelve otra vez a estar más presente que nunca la amenaza nuclear que parecía que en la obra original se había eliminado.
    Para intentar arreglar esta situación, Veidt quiere traer de vuelta al Dr. Manhattan. Para ello, recluta a un grupo de personajes de lo más variopinto con los que se embarcará en busca del hombre azul. Así tenemos a un nuevo Rorschach, un pequeño Bubastis y una pareja de villanos, Mimo y Marioneta. Dos personajes que, al igual que hiciera Moore con los de la obra original, son trasuntos de personajes de la Charlton Comics. En concreto, de Punch & Jewelee, dos personajes creados por Steve Ditko y que aparecieron por primera vez en los años 60, en la colección del Capitán Átomo.
    Esta búsqueda los lleva a cruzar su Universo y llegar al Universo donde viven los personajes de DC que conocemos. Y llegan en un momento donde la convulsión mundial también es creciente. Como consecuencia de una teoría, llamada de los superhombres, se ha producido una tensión creciente a nivel mundial, así como revueltas en el propio Estados Unidos.
    Esta teoría indica una conspiración del gobierno de los Estados Unidos para crear sus propios metahumanos y que muchos de los superhéroes que conocemos han pasado por este programa por lo que se deja entrever que las acciones de estos están manipuladas y controladas por el gobierno estadounidense.
    Este supuesto descubrimiento, generará un conflicto internacional con el resto de los países, que a su vez actuarán para crear su propio grupo de metahumanos.
    Entre medias de todo este conflicto, en el que Superman está intentando poner algo de cordura, Veidt llevará a cabo su búsqueda de Manhattan sin importar qué y quienes caigan por delante.
    Conforme se desarrolle la obra el Universo Watchmen y sus personajes darán paso al protagonismo del Universo DC y sus superhéroes, con Superman como epicentro del mismo, mientras la trama política de la historia se va complicando cada vez más.
    Indicar además que la serie, dividida en 12 números va acompañada, al igual que lo hiciera Watchmen, de artículos y anexos al final de cada uno de ellos que complementan la historia.

    DE CÁNON A ELSEWORLD

    Como hemos dicho, al guión de esta obra se encuentra Geoff Johns, el arquitecto de muchas historias, eventos y personajes de DC a lo largo de los últimos 15 años.
    La obra tiene un comienzo muy lento y es fácil que en los primeros 6-7 números haya quien vea un cómic excesivamente aburrido. Y es que, realmente, es así. En su primera parte la serie quiere homenajear y respetar tanto a Watchmen que tanta formalidad y solemnidad hacen que pierda el ritmo.
    Además, al contrario de lo que sucediera en la obra original, creo que el leer esta obra mes a mes, no le beneficia en absoluto. Mientras una lectura de los 12 números seguidos le va mucho mejor al cómic.
    Asimismo,  da la sensación de que Johns no acaba de comprender claramente a los personajes de Watchmen y su universo. Así como con Manhanttan hace una versión parecida a la del cómic original, en el caso de Veidt, por ejemplo, lo convierte en un villano mucho más clásico y de opereta. Más parecido a Luthor que al que Moore nos mostraba en la obra original.
    De igual modo, Mimo y Marioneta, pese a que son personajes que enganchan con su personalidad, no parece que terminen de encajar dentro del universo Watchmen. Da la sensación de que se encuentran más próximos a un universo tradicional de superhéroes como el de DC.
    A partir de un poco más de la mitad de la colección la historia tira más hacia el Universo DC convencional, donde se nota que Johns se siente mucho más cómodo. Se aprecia un ritmo de la historia mucho más fluido y esa agilidad hace que nos apetezca saber qué está sucediendo.
    Y es que el final de la obra es una oda a Superman. Un canto de amor al Universo DC y su continuidad. Una manera de explicar que todo lo contado en el pasado, con sus constantes reinicios, tiene su sentido y por qué funciona como lo hace.  Manteniendo a Superman como epicentro de todo, la última mitad de la serie hará las delicias de los amantes de este caótico universo editorial y, especialmente, de aquello que tienen al de Krypton entre sus personajes favoritos.

    A parte de lo comentado en líneas anteriores, el gran hándicap de esta obra es que iba a ser el culmen de toda una línea editorial, el final de lo comenzado en Renacimiento, y que daría explicación a todo ello para dirigir el Universo DC. Sin embargo, se ha quedado casi más como un Elseworld, fuera de continuidad.
    Los constantes retrasos en las entregas hicieron que la colección no acabara hasta diciembre de 2019, más de dos años después de su comienzo. Esto ha hecho que distintas explicaciones acerca de personajes, e incluso de tramas familiares de algunos de ellos que aquí se explican, no cuadren ni concuerden para nada con lo que se está contando actualmente en la cronología de DC.
    Autores como Snyder o Bendis están tratando a sus personajes y mostrando la aparición de grupos  de una forma que difícilmente encajan con lo contado en «Doomsday Clock», por lo que esta obra se ha quedado en una especie de limbo difícil de cuadrar. En una oportunidad perdida para dar sentido y continuidad a lo que se inició en 2016.

    ARTE HECHO CÓMIC

    Sin duda, si algo destaca en esta colección es el dibujo. Como decíamos, esta obra tuvo un retraso mucho mayor del esperado y en gran parte fue debido a los retrasos en las entregas de Gary Frank, el dibujante de la obra.
    Frank, que ya había trabajado con Johns en obras como «Shazam!» o «El Origen de Superman» hace aquí un trabajo espectacular, con un nivel de detallismo difícil de ver en el cómic mainstream.
    Para la narrativa, se apoya en el recurso de las nueve viñetas por página que utilizó Dave Gibbons en la obra original y que utiliza en la mayor parte de la obra.

    CONCLUSIONES

    Tenemos ante nosotros un cómic que podría haber sido el catalizador del universo DC de los próximos años y clímax de lo iniciado en 2016 con Renacimiento. Pero que, sin embargo, se ha quedado en tierra de nadie.
    La obra gustará, sobre todo a partir de la segunda mitad, a los amantes del universo DC y su cronología, con Superman como epicentro y pieza clave del mismo. Sin embargo, puede llegar a aburrir a todo aquel que no quiera o pueda esperar 7-8 números a que empiece a contarse algo interesante y, sobre todo, puede defraudar a todo aquel que siga la actualidad de DC, y vea qué poco casa lo contado en la serie con lo que se está narrando en el resto de colecciones.
    La entrada Reseña de Cómic: El Reloj del Juicio Final se publicó primero en Comicverso.

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